Harina: La obra de una sola persona. (Charla a cargo del director Román Podolsky y la actriz Carolina Tejeda, co-autores de la obra) |
ROMÁN PODOLSKY:
- Nuestra decisión estética fue tomar la forma de un documental en vivo, como si Rosalía habla en la cámara. Esa historia personal se suma a la historia política y social para llegar al publico. Trabajamos elementos de la vida cotidiana para elevarlos a una zona de metáforas. Además este material tiene muchos usos y sentidos.
- Entre actor y espectador se da un vinculo muy intimo, el desafío es poner a favor lo que se va cocinando en eso proceso.
- Como dice Peter Brook: “No importa la técnica ni el estilo sino si es o no aburrido”
- Los directores tenemos que tener en cuenta que somos el embajador del público en el ensayo. Los espectadores se comen cada bodrio hoy día, por cosas que son caprichos (cosas que necesita el director). Y uno debería decir “¿Yo que culpa tengo de lo que les pasa a estos tipos?.
- El trabajo se trata de agregar algo singular tuyo que luego se carga de dimensión poética y se carga de sentidos que no son los tuyos, son los del publico.
- Hay un momento en el que el director se corre y el actor va.
- Uno hace de más cuando tiene miedo. Si uno esta relajado, está.
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 Román Podolsky |
CAROLINA TEJEDA:
- ¿Por qué la harina? La harina estuvo desde el primer ensayo. Tiene que ver con que empezamos en el 2005, cerca de la era menemista. A mí me llamó el tema (el cierre de los ramales ferroviarios). Buscamos a esa panadera (ese oficio) para poder hablar de eso sin hacer una obra panfletaria. Además está el tema del pan como significado.
- Hay una relación muy estricta entre lo que se quiere contar y la intimidad. Trabajamos mucho la idea de despojar. Sacar los envoltorios que uno va poniendo.
- Creo en la integralidad del acto, en que tiene que tener disponibles todas las técnicas. Creo en la heterogeneidad ya que todas las líneas sirven. Por ejemplo, yo no podría hacer esta obra, si no hubiera transitado por el clown.
- Éramos dos y éramos un equipo poderoso de trabajo.
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Carolina Tejeda |
Comienzos del unipersonal argentino: El humor mediante los hechos. (Monólogo y charla a cargo de la Señora Edda Díaz) |
EDDA DIAZ
En su monólogo “Los siete pecados capitales” Edda puso en manifiesto el humor mediante los hechos. Comenzó forzando al público a la risa, como acto obligatorio y luego increpó a la audiencia: “Si yo hago algo para que se rían, es más fácil. “
Y soltó frases como “Nosotros les debemos mucho al público... les debemos todo... (mira a la platea) ¿Cuánto es?” o “(...)Le dije a mi madre, he cometido todos los males que se pueden cometer. Re bien -me dijo- usalos para el teatro.”
Luego de la escena en vivo, charló con el público:
- Me encanta estar en contacto físico con el público, tocarlo. Creo que todos los actores son tímidos. Yo era enfermiza.
- El actor tiene que estar en el escenario el mayor tiempo posible
- De todos los que estuvieron conmigo en el escenario aprendí. De cada valiente que se pone en el escenario porque tiene una enorme necesidad de decir algo.
- Los que vieron mis espectáculos saben que siempre trabajo con el escenario pelado. Porque el único elemento que hace falta para el teatro es el actor. Claro que hay otros elementos, pero lo que quiero decir es que aún en las peores condiciones podemos seguir trabajando.
- El drama es lo más cómodo que hay.
- Si tengo la idea clara no necesito director,. Igual me gusta y me ilusiona trabajar con un director, ya que e teatro tiene un solo rey, que es el director. Pero un actor bien puede ser su propio director y escribir sus propias obras.
- Sobre la espontaneidad y ahora que se habla tanto del de presentísmo: yo creo que nací clown. Como dice en el fotolog de un amigo “Qué importa por qué camino lleguemos a hacer la torta”
- Más que nada soy actriz, más que humorista.
- “ Nunca subestimen el humor en sus carreras, ni en sus vidas. Porque si hay algo que los va a rescatar cuando se crean gran cosa, es reírse. ¿Y de quién se va a reír una, sino de una misma?”
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Edda Díaz |
La construcción del unipersonal.Charla a cargo de Marcelo Bertuccio y Andrea Vázquez sobre la experiencia en "Homenaje a mí misma" con dramaturgia y dirección de Bertuccio y actuación, cocina y cámara de Andrea Vázquez. |
MARCELO BERTUCCIO:
- El tema de lo teatral y lo no teatral fue algo muy en boga en los 90, la actuación y no-actuación, el teatro invisible y todo eso. Nosotros quisimos hacer un teatro invisible en su máxima expresión, por eso inventamos una situación muy realista que era que la actriz recibiera al público en su propia casa. No teníamos ganas de lidiar con el reto y el desgaste de buscar sala y con todo lo que eso implica. Por eso tratamos hacer de la realidad el motor expresivo de la obra.
- El nombre “Homenaje a mí misma” habla de la vanidad desmesurada de una actriz hacer dos espectáculos distintos, con un video sobre ella y con la comida que prepara ella.
- La obra tubo diferentes versiones, tantas como los espacios en que se fue haciendo. Lo importante es entender al teatro como algo vivo y a la obra como a un organismo que nunca se termina.
- La situación dramática, en una obra no unipersonal, se genera en una acción entre personajes; en cambio en la obra unipersonal se genera entre el actor y los espectadores.
- Nosotros adoptamos como una filosofía estética que tiene que ver con la aceptación de la realidad que se nos presenta y tomar decisiones en base a esa realidad. No hacer de cuenta que la realidad es algo que no es. Tergiversar la realidad que se nos presenta me parece además de torpe, peligroso.
- En cuanto se acepta la realidad que se presenta, esta se convierte en signo estético inmediatamente. El problema es cuando uno quiere disimular.
- Me importa que el espectador salga modificado.
- La obra no tiene simbolismos. Sí, abre sentidos que luego decodifica el receptor. Pero no sentidos a priori. Lo que hay es una situación muy concreta: una mujer a la que le están matando los chanchos.
- Lo buenos es poder asumir que hay una zona estable (dada por el texto, la puesta, etc) y una zona inestable que habilite a reaccionar a la situación imprevista.
- No estoy de acuerdo con la instrucción de los teatros de “apagar los celulares” porque molestan, yo prefiero que estén prendidos y si suena uno durante la función, seguramente algo va a generar. Además si fuera por la molestia habría que dar instrucciones de no abrir papel de caramelos, de que no tosan mucho, de que no se duerman, de que presten atención... Terminaríamos de dar las instrucciones y habría que irse.
- La soledad absoluta no existe en el unipersonal. Hay pies de sonido, pies de luz, pies dados por la reacción del público (que a veces no está como se espera) y el actor va reaccionando a diferentes cosas.
- La gente siempre está actuando, de alguna manera. Uno para expresarse necesita actuar un poco. Lo necesitamos para relacionarnos con la gente. Y sospecho que no dejamos de hacerlo incluso cuando estamos solos.
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 Marcelo Bertuccio |
ANDREA VÁSQUEZ:
- Hablar del tema del aquí y ahora parece una tontería pero no lo es. Porque tenemos la creencia de que existe una comodidad para actuar. Lo verdadero es el aquí y ahora. La teatralidad es eso; si bien hay una estructura, lo que funciona, es lo que funciona en el momento.
- Trabajar sola o con gente genera procesos distintos, pero que no se oponen.
- Hay algo de la teatralidad del unipersonal que nos da más libertad y también más responsabilidad.
- Sobre el hecho de dar comida durante el espectáculo: La cocina es un acto sumamente creativo, que se emparienta con cualquier actividad artística. Se necesita mucho amor para cocinar, para dar algo de uno. Como decir, cómanme a mí. Tiene que ver con el ritual de ser uno con el otro. Y a mi me interesa mucho el tema de lo ritual.
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Andrea Vázquez |
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